Chaimae ha querido compartir su experiencia tras su paso por el curso de Ayudante de Cocina de la Formación No Reglada. Después de tres meses de formación y un mes de prácticas, cuenta que ha aprendido “desde cero no solo a cocinar”, sino también las bases fundamentales del trabajo en cocina: la organización, la limpieza, el respeto por el tiempo y la importancia del trabajo en equipo. Según explica, esta formación también le ha enseñado a tener paciencia, a ser constante y a valorar el esfuerzo en el trabajo diario.
El periodo de prácticas fue “una experiencia muy enriquecedora”, porque le permitió pasar del aprendizaje teórico a la realidad del mundo laboral. Allí comprendió mejor el funcionamiento de un restaurante y la importancia de la rapidez, la organización y la capacidad de trabajar bajo presión. En su testimonio, destaca además que lo que más le ha marcado ha sido el compromiso de la escuela con las personas: “no se trata solo de enseñar un oficio, sino de dar oportunidades a quienes más lo necesitan”, especialmente a quienes encuentran más dificultades para acceder a una formación y abrirse camino.
A nivel personal, Chaimae explica que esta experiencia “ha cambiado mi forma de pensar” y que hoy tiene más confianza en sí misma, es más responsable y tiene una visión más clara de su futuro. También ha querido agradecer especialmente a los profesores Omar, Albaro y Eva por su dedicación, paciencia y apoyo constante durante toda la formación, así como a Mar, por hacer posible esta oportunidad y por su labor ayudando a muchas personas a abrir nuevas puertas en su vida.



