En la Fundación Escuela de los Oficios sabemos que la formación va mucho más allá de aprender una profesión. Por eso, el curso de Habilidades Sociales ofrece a nuestros jóvenes herramientas para conocerse mejor, fortalecer su confianza y afrontar con mayor seguridad los retos de la vida personal y laboral.

Crecer por dentro para avanzar por fuera

¿Qué ocurre cuando un joven empieza a reconocer sus capacidades y deja de pensar que no es capaz de alcanzar sus objetivos?

Esa es una de las transformaciones que se trabajan en las clases de Habilidades Sociales, impartidas por Elisa Álvarez y José Monge, formadores que acompañan al alumnado en un proceso de autoconocimiento, gestión emocional y desarrollo personal.

Durante las sesiones, los jóvenes aprenden a identificar las creencias limitantes, comprenden cómo influyen sus pensamientos en sus emociones y reconocen de qué manera todo ello se refleja en sus acciones y resultados.

Como explica Elisa Álvarez, el objetivo es que los estudiantes comprendan de dónde vienen sus resultados y descubran las herramientas que tienen a su alcance para alcanzar sus metas. Aprender a sustituir un discurso interno negativo por otro que refuerce la confianza y la capacidad personal es uno de los pasos fundamentales de este proceso.

Más confianza para afrontar nuevos retos

La evolución del alumnado es uno de los aspectos que más destacan sus formadores. José señala que, a lo largo de las distintas ediciones del curso, han observado cambios en la forma de pensar de los jóvenes, una mayor confianza en sus capacidades y una actitud más positiva ante los retos que tienen por delante.

Algunos estudiantes llegan a clase con poca confianza en sí mismos o atravesando situaciones personales y emocionales difíciles. A través de las dinámicas y los ejercicios prácticos, comienzan a reconocer sus fortalezas y a plantearse nuevas metas.

Para José, uno de los momentos más significativos es escuchar a los alumnos expresar que ahora creen en sí mismos y que se sienten capaces de conseguir aquello que se proponen. Son avances que reflejan cómo el desarrollo personal puede convertirse en un impulso para construir un proyecto de vida propio.

De las habilidades sociales a las oportunidades laborales

Las competencias personales también desempeñan un papel importante en el acceso al empleo. La actitud, la comunicación, la confianza y la capacidad para trabajar en equipo son herramientas que ayudan a los jóvenes a desenvolverse en entornos profesionales.

En este sentido, el curso de Habilidades Sociales complementa la formación técnica que reciben los estudiantes de la Fundación Escuela de los Oficios. No se trata únicamente de aprender un oficio, sino también de prepararse para afrontar entrevistas de trabajo, comunicarse con seguridad, colaborar con los compañeros y responder a las exigencias del entorno laboral.

José destaca especialmente el trabajo sobre la vergüenza y el miedo a la opinión de los demás. Mediante dinámicas participativas, los estudiantes aprenden a exponerse, expresarse y ganar seguridad, habilidades que pueden marcar una diferencia cuando llega el momento de presentarse ante un empleador.

Además, aprender a comprender las emociones propias y las de los demás favorece la empatía y la convivencia. En un entorno profesional, estas capacidades contribuyen a construir relaciones de confianza, resolver dificultades y formar parte de un equipo.

Una historia que demuestra el valor de creer en uno mismo

Entre las experiencias que José recuerda con especial emoción está la de un antiguo alumno que, después de participar en las formaciones, comenzó a orientar sus esfuerzos hacia los objetivos que realmente quería alcanzar.

El joven llegó a incorporar a su vida una de las ideas centrales del curso: «Pensamientos, emociones, acciones, resultados». La colocó en su mesilla de noche como recordatorio de la importancia de trabajar sobre su propia mentalidad y mantener el foco en sus metas.

Con el tiempo, aquel alumno logró desarrollar su trayectoria profesional hasta convertirse en chef en un restaurante con estrella Michelin en Madrid.

Su historia refleja cómo la confianza, la constancia y el compromiso personal pueden acompañar el aprendizaje de un oficio y ayudar a los jóvenes a avanzar hacia nuevas oportunidades. No se trata de un camino sin dificultades, sino de descubrir que existen capacidades que pueden desarrollarse y objetivos por los que merece la pena trabajar.

Una formación que transforma personas y abre caminos

La experiencia de los formadores confirma la importancia de acompañar a los jóvenes en todas las dimensiones de su desarrollo. La formación técnica les proporciona conocimientos para ejercer una profesión, mientras que las habilidades sociales les ayudan a reconocer su valor, relacionarse con los demás y afrontar con mayor seguridad las decisiones de su vida.

Desde la Fundación Escuela de los Oficios seguimos apostando por una formación integral que pone a la persona en el centro. Porque mejorar la empleabilidad también significa fortalecer la autonomía, la responsabilidad y la confianza, cualidades necesarias para construir un futuro propio.

Agradecemos a Elisa Álvarez y José Monge su compromiso con el crecimiento personal y profesional de nuestros alumnos, y a todos los jóvenes su esfuerzo y disposición para seguir aprendiendo. Porque aprender un oficio abre puertas, pero creer en las propias capacidades ayuda a dar el paso para atravesarlas.