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El pasado 30 de enero, miembros del equipo de la Fundación Escuela de los Oficios fueron invitados, junto con otras fundaciones y ONGs comprometidas con el apoyo a la población migrante, organizado por la Casa Gitana y el Ayuntamiento de Madrid en el Auditorio Caja de Música.

Este evento tuvo como objetivo agradecer la labor de estas organizaciones en favor del bienestar de los colectivos en situación de vulnerabilidad, además de fomentar el encuentro y la colaboración entre ellas. Asimismo, se dedicó un momento especial para recordar a los afectados por la DANA en Valencia.

La jornada contó con la colaboración de La Casa Gitana, motivo por el cual la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, expresó su agradecimiento a la comunidad gitana, destacando su historia y su presencia en la ciudad a lo largo de los siglos.

Uno de los momentos más especiales del evento fue la actuación musical de flamenco a mano del afamado artista Antón Cortés, quien ofreció un espectáculo que enriqueció la experiencia de los asistentes.

Para la Fundación Escuela de los Oficios, esta fue una valiosa oportunidad para conocer a otras entidades que trabajan con personas en riesgo de exclusión social e intercambiar ideas sobre cómo seguir colaborando y ayudando a quienes más lo necesitan.

La jornada del pasado 11 de noviembre gestionada por la Plaza de los Oficios y financiada por el Ayuntamiento de Madrid, delegación de cultura, turismo y deporte y el proyecto de la Fundación Mutua Madrileña, ha reunido a más de 30 entidades del sector social. La relación que se establece con las personas vulnerables ha centrado el encuentro celebrado en las instalaciones de la Plaza de los Oficios y hemos contado con la colaboración de las siguientes entidades sociales que han participado como ponentes: Asociación Bocatas, Hijas de la Caridad, ONG CESAL y Asociación DARSE.

Fue un encuentro muy fructífero, en donde la Asociación Bocatas nos ha manifestado la importancia de poner un  rostro y nombre a las personas vulnerables, conocerlas y establecer un vínculo. Porque la vida está para ofrecerla, servir a las personas necesitadas se convierte en un bien para la realización de nuestra persona. Como nos ha demostrado Sor Josefa que durante más de 40 años se levanta cada mañana  con una sonrisa en la cara para  atender a la miles de personas que llegan al comedor Social de Martínez Campos. Nos movemos por amor,  porque “El otro” tiene el mismo destino de felicidad que todos anhelamos.

Y de esa relación surge una amistad, conocemos a las personas, sus necesidades, sus intereses, sus inquietudes. Así se puede  elaborar proyectos innovadores y eficaces, conociendo  la realidad social, conociendo a las persona, como  en la escuela de cocina de la ONG CESAL que acompaña a jóvenes vulnerables para mejorar su inserción laboral o la Asociación Darse que a través de sus voluntarios acompañan a mujeres marroquíes,  para que puedan tener un espacio de ocio y entretenimiento y no reciban solamente una atención asistencialista. Fortalecer una relación, crear un espacio, en donde estas personas vulnerables se sientan acogidas, en donde puedan ser ellas mismas, y recuperar su dignidad.

¿Y qué pasa cuando estas personas nos fallan, cuando no responden como nosotros queremos?

Todas las personas parten de situaciones muy complicadas, y lo primero que tenemos que hacer es tratar de ponernos en su lugar, entenderlas y respetarlas. Nos dice Ignacio Rodríguez jefe de estudios de la Plaza de los Oficios que acompañan a jóvenes en riesgo de exclusión en diferentes itinerarios educativos. Muchas veces los jóvenes no aprovechan las oportunidades  pero tenemos que ser pacientes, acompañar y esperar a que den un pequeño paso para poder retomar siempre. Pero no ajustándonos a sus límites, sino forzar una avance. No podemos educar en la realidad sin poner límites, ya que los jóvenes no  tendrían un buen desarrollo personal, queremos que los alumnos lleguen a ser personas responsables, autónomas, decididas y respetuosas. Se van a equivocar sí, pero siempre van a tener otra oportunidad si rectifican.

Cerramos el encuentro con una muestra de las experiencias vividas. Nos acompañaron Esperanza Sánchez de la Asociación Abrazo de Damieta que realizan un acompañamiento familiar a ex-menas y Mohamed Check (joven acogido por Esperanza). También contamos con David Feliz formador de los cursos de sala de la Fundación Plaza de los Oficios.

Esperanza y David nos hablan de cómo al entregarse a estos jóvenes les ha cambiado la vida, que reciben más de los que dan y han aprendido a valorar la vida más profundamente. Y Mohamed, joven que lleva viviendo con Esperanza más de 6 meses, se siente muy agradecido. Su relación con Esperanza le ha dado la oportunidad de estar acompañado en la vida para poder hacer frente a las dificultades y salir adelante.

Cerramos el encuentro con un aperitivo preparado por los alumnos de la Plaza, en donde  tuvimos tiempo para compartir experiencias y disfrutar de la compañía.